Una guía de estilo multilingüe es una herramienta de trabajo que indica a los traductores y a los creadores de contenido cómo debe sonar, verse y comportarse una marca en cada idioma en el que opera. Convive con otros dos elementos: las guías de estilo específicas por idioma (normas lingüísticas por variante regional) y la base terminológica (términos aprobados por la variante regional). Tres elementos, tres funciones.
La mayoría de las marcas que empiezan a traducir a gran escala no contemplan la guía y descubren el coste más tarde, cuando el mismo producto recibe cuatro nombres diferentes en cuatro páginas del sitio web alemán. Cada traductor toma una decisión justificable; ninguno cuenta con una guía que consultar.
A continuación se presenta lo que debe incluirse, lo que debe excluirse (y dónde debería ir), cómo crearla sin mayores complicaciones y cómo lograr que siga siendo útil a medida que tu marca y tus mercados evolucionan.
ResumenUna guía de estilo multilingüe es una herramienta de trabajo que indica a los traductores y a los creadores de contenido cómo debe sonar y comportarse tu marca en cada idioma en el que operas. Convive con otros dos elementos: las guías de estilo específicas por idioma (normas lingüísticas por variante regional) y la base terminológica (términos aprobados por la variante regional). Tres elementos, tres funciones. Qué incluir: principios de voz y tono, normas de redacción para la traducción, pautas globales de formato, política de adaptación al mercado y gestión de mantenimiento. Qué excluir: gramática específica de cada idioma, listas de términos aprobados, pautas visuales de la marca y normas de redacción del idioma de origen. Cada uno de estos elementos encaja mejor en otro sitio. La evolución de una guía de estilo es gradual. La mayoría de los equipos deberían aspirar a un documento operativo de nivel 2 con un responsable asignado y revisiones trimestrales; los sistemas de mantenimiento de nivel 3 son para grandes empresas. Si no integras la guía de estilo en el flujo de trabajo de traducción, no se usará. Incorpórala a tu TMS, a la formación de traductores y a tu lista de verificación de control de calidad, o acabará acumulando polvo. |
Qué es una guía de estilo multilingüe
Una guía de estilo multilingüe es un documento de trabajo que abarca varios idiomas y que indica a los traductores y a los creadores de contenido cómo debe sonar, verse y comportarse una marca en cada idioma en el que opera. Define la voz, las normas de redacción para la traducción, las pautas de formato, la política de adaptación al mercado y el mantenimiento. La extensión no es lo importante; lo fundamental es su utilidad.
No es un manual de marca (que abarca la identidad visual, el uso del logotipo y el sistema de diseño). No es una guía de estilo específica por idioma (que aborda la gramática y las expresiones idiomáticas de cada idioma). No es una base terminológica (que contiene términos aprobados por variante regional).
Los cuatro elementos pueden coexistir; la guía de estilo multilingüe está por encima del resto y rige los principios comunes a todos los idiomas.
El elemento que necesites dependerá de tu función. La traducción de marketinges la que más depende de la guía de estilo multilingüe, ya que la voz de la marca es la variable central. La siguiente sección detalla la función de cada elemento.
Tres elementos, tres funciones
Hay tres elementos que se combinan para garantizar la coherencia del contenido traducido en todos los idiomas: la guía de estilo multilingüe (principios comunes a todos los idiomas), las guías de estilo específicas por idioma (normas lingüísticas por variante regional) y la base terminológica (términos aprobados por variante regional). Saber a qué elemento recurrir para tomar la decisión marca la diferencia entre un sistema funcional y uno confuso.
Definiciones en una sola línea:
- Guía de estilo multilingüe: principios comunes a todos los idiomas. Voz, normas de redacción para la traducción, política de formato, política de adaptación al mercado, mantenimiento.
- Guías de estilo específicas para cada idioma: normas lingüísticas propias de cada idioma. Uso de mayúsculas en alemán, espaciado de puntuación en francés, «vos» o «tú» en español y uso de honoríficos en japonés.
- Base terminológica: términos aprobados y prohibidos según la variante regional. Cómo referirse al producto y al cliente, y qué términos evitar con ambos.
Matriz de decisiones: a qué elemento recurrir según el caso
| Tipo de decisión | Guía de estilo multilingüe | Guía de estilo específica por idioma | Base terminológica |
|---|---|---|---|
Voz y tono de la marca | Sí (principios comunes a todos los idiomas) | Sí (aplicación por idioma) | No |
| Normas de redacción para la traducción | Sí | No | No |
| Términos aprobados por variante regional | No (corresponde a la base terminológica) | No | Sí |
| Términos prohibidos por variante regional | No | No | Sí |
| Gramática y puntuación por idioma | No | Sí | No |
| Formatos de fecha, hora y números (política) | Sí (la política) | Sí (el detalle del formato) | No |
| Convenciones de moneda y unidad | Sí | Sí (detalle) | No |
| Elementos no traducibles (nombres de productos, códigos) | Sí (la política sobre lo que no se traduce) | No | Sí (los propios términos fijados) |
Política de adaptación al mercado | Sí | No | No |
Los tres elementos se integran a nivel del TMS. La guía de estilo multilingüe se vincula a los trabajos de traducción como documento de referencia. Las guías de estilo específicas por idioma se cargan según el mercado para el lingüista correspondiente. La base terminológica garantiza el uso de términos aprobados a nivel de segmento, con la gestión de terminología de fondo.
Nuestra herramienta SmartDesk alberga los tres en un solo lugar; sin esa integración, los documentos se fragmentan y los traductores terminan consultando el que vieron por última vez.
Qué incluir en una guía de estilo multilingüe
Cada guía de estilo multilingüe necesita cinco secciones: voz y tono de la marca, normas de redacción para la traducción, pautas globales de formato, política de adaptación al mercado y gestión de mantenimiento. Cada una tiene una función específica. A continuación, te muestro cuatro ejemplos concretos que ilustran cómo se ven, en la práctica, las entradas en las cuatro primeras secciones; estos ejemplos se adaptaron de guías de estilo públicas y se aclara que son solo ilustrativos.
Voz y tono de la marca
Define tu voz en términos comunes a todos los idiomas (cálido, directo, solvente) y no en tácticas del idioma de origen («usa oraciones cortas» o «se admiten contracciones»). Los atributos que se aplican a todos los idiomas se mantienen; las tácticas del idioma de origen, no.
Cada atributo necesita un ejemplo para que el significado no de lugar a ambigüedades, y una nota sobre en qué casos se permite la adaptación local (el registro de formalidad varía según el idioma) y en cuáles la voz debe mantenerse coherente (los atributos subyacentes).
| Ejemplo ilustrativo: entrada de voz y tono Modelado según el patrón de la guía de estilo de contenido pública de Mailchimp. Contexto de marca ficticio. Nuestra voz: segura, clara, útil. Somos un minorista B2B. Hablamos con personas que compran cosas para hacer su trabajo. Segura, porque conocemos nuestra categoría y no nos andamos con rodeos. Clara, porque los equipos de adquisiciones no tienen tiempo para sutilezas. Útil, porque lo siguiente que leen después de nuestra página es una solicitud de presupuesto o la página de otro. Nota común a todos los idiomas: la seguridad y la claridad se mantienen. La utilidad, también. El registro exacto varía. El alemán prefiere un trato más formal (Sie, no du); el portugués brasileño permite un tono más cálido que el portugués europeo. Consulta las guías específicas de cada idioma para conocer el registro adecuado. |
Normas de redacción para la traducción
Normas para redactar el contenido original de forma que se pueda traducir bien. Oraciones cortas, lenguaje sencillo, una idea por oración, sin formato incrustado en medio de la oración, sin expresiones idiomáticas ni referencias culturales específicas.
Estas normas facilitan el trabajo tanto de los traductores humanos como de la traducción automática. Los principios de redacción clara de la Comisión Europea y la guía de internacionalización del W3C son referencias públicas muy útiles.
| Ejemplo ilustrativo: normas de redacción para la traducción Basado en la estructura de la guía de estilo de redacción de Microsoft. Contexto de marca ficticio. Escribe oraciones cortas. Una idea por oración; si tienes dos, escribe dos oraciones. Promedio de 15 a 20 palabras; máximo 30. Usa la voz activa, a menos que no se conozca de verdad quién ejecuta la acción. Nada de expresiones idiomáticas. «Hit the ground running» no se traduce. «Start fast» sí. No uses negrita ni cursiva incrustadas dentro del texto. Si algo es importante, resáltalo en una línea aparte. Usa la misma palabra para referirte a una misma cosa. Si lo llamas «panel de control» en la página de inicio, no lo llames «consola» en la página de ayuda. |
Pautas globales de formato
La guía multilingüe establece la política («sigue las convenciones regionales»); las guías específicas de cada idioma proporcionan los detalles para cada variante regional. La política va aquí; los detalles, allí.
| Ejemplo ilustrativo: política de formato Basado en la estructura de la guía de estilo de GOV.UK. Contexto de marca ficticio. (Tabla compacta de políticas)
|
Política de adaptación al mercado
La sección de adaptación al mercado indica qué contenido se traduce completamente, cuál se transcrea y cuál se mantiene en el idioma original. Es la política; el detalle por tipo de contenido proviene de matrices de decisión específicas del sector en nuestros artículos sobre traducción de comercio electrónico y transcreación.
| Ejemplo ilustrativo: política de adaptación al mercado Basado en la estructura de la guía de estilo en inglés de la Comisión Europea. Contexto de marca ficticio. Lo que localizamos, transcreamos o dejamos sin cambios. Localizar por completo: páginas de marketing, títulos y descripciones de productos, artículos del centro de ayuda, correos electrónicos transaccionales. Transcrear: titulares destacados, eslóganes, lemas de campaña, notificaciones push. Lo que tiene que llegar es la intención, no las palabras literales. Dejar en el idioma de origen: nombres de productos («BrandName Pro» no se traduce), documentación interna en inglés, códigos de referencia técnicos (SKU, códigos de error), avisos legales con una versión vinculante en un solo idioma. Los casos específicos de cada sector (tipos de contenido de comercio electrónico, contenido normativo médico, informes financieros) se encuentran en matrices de decisiones específicas. |
Gestión de mantenimiento
Toda guía de estilo multilingüe necesita un bloque de información de gestión. Sin ese bloque, la guía queda a la deriva: nadie se ocupa, nadie la actualiza y nadie resuelve disputas cuando los mercados no se ponen de acuerdo.
Este bloque debería incluir:
- Responsable (un cargo concreto, no «el equipo de marca»).
- Revisores por mercado (lista con nombres concretos).
- Frecuencia de actualización (trimestral para el nivel 2 y superior; anual para el nivel 1).
- Control de versiones (versionado semántico: v2.1 es un ajuste, v3.0 es un cambio estructural).
- Conflictos (quién decide cuando los mercados no se ponen de acuerdo).
- Distribución (dónde está la guía, quién tiene acceso).
Qué excluir (y dónde debería ir)
Hay cuatro elementos que suelen acabar en las guías de estilo multilingües por error. Cada uno tiene un lugar más adecuado. La guía solo sigue siendo útil si se dejan fuera.
- Normas gramaticales específicas del idioma. Estas deben ir en la guía de estilo específica del idioma para cada variante regional. La guía multilingüe puede hacer referencia a las guías específicas, pero no debe incluir su contenido.
- Listas de términos aprobados. Estas deben ir en la base terminológica. La guía de estilo puede hacer referencia a la base terminológica; si se duplican términos en la guía de estilo, se produce una discrepancia en cuanto se actualiza una y la otra no.
- Pautas visuales de la marca. Ubicación del logotipo, códigos de color, tipografía, elementos de diseño. Todo esto debe figurar en el manual de marca o en el sistema de diseño, no en un documento destinado a los traductores.
- Normas de redacción exclusivas del idioma de origen. «Usa comas de Oxford» o «nunca empieces una oración con Y». Si una norma no ayuda a la traducción, solo debe figurar en la guía de estilo del idioma de origen.
Un modelo de evolución para guías de estilo multilingües
La evolución no tiene que ver con la extensión. Un documento de 10 páginas que efectivamente se usa es mejor que uno de 100 páginas que nadie abre.
Hay tres niveles que definen el ámbito práctico: un borrador de trabajo, un documento operativo y un sistema de gestión de mantenimiento. La mayoría de los equipos deberían aspirar al nivel 2.
Nivel 1: borrador de trabajo
Un único documento, a menudo un Google Doc o una página de Notion, que resume las cinco secciones del apartado H2 anterior. La sección sobre la voz se resume en un párrafo; el formato es una pequeña tabla.
Un único responsable (el jefe de contenido o el gestor de localización), que lo actualiza según sea necesario y lo comparte con los traductores al entregar el proyecto.
Cómo se ve esto en la práctica: un Google Doc de 12 páginas, que empieza con una declaración de voz de un párrafo, una tabla de formato de 10 filas, una lista de entre15 y 20 ejemplos del tipo «escríbelo así, no asá», una página con normas de adaptación al mercado y un apartado sobre mantenimiento al final. Todo esto lo puede redactar una persona en dos semanas con la colaboración de tres o cuatro traductores.
Ideal: de 1 a 3 mercados, un volumen de contenido inferior a 200 000 palabras al año por idioma y una sola voz de marca. La mayoría de los equipos comienzan por aquí; muchos deberían quedarse en esta fase más tiempo del que creen.
Nivel 2: documento operativo
Un documento estructurado con secciones separadas por tema, con referencias cruzadas a las guías específicas de cada idioma y a la base terminológica. Lo gestiona una persona concreta, con revisores para cada mercado, y se revisa cada trimestre.
Se aloja en el TMS junto a la base terminológica y la memoria de traducción; los lingüistas acceden a él durante los trabajos de traducción. Incluye extractos concretos al estilo de los cuatro anteriores.
Cómo se ve esto en la práctica: un documento de 40 páginas dividido en cinco secciones, alojado en el TMS en lugar de en una unidad compartida, con revisores de mercado designados para cada uno de los idiomas prioritarios.
Los encargos de traducción hacen referencia a la guía de manera explícita. Los ciclos de control de calidad verifican el cumplimiento en una muestra de cada trabajo. El tiempo de elaboración suele ser de entre ocho y doce semanas desde el inicio de la auditoría hasta la primera versión publicada.
Ideal: de 4 a 10 mercados, volumen de contenido de 200 000 a 2 millones de palabras al año, y producción de contenido en múltiples departamentos. La mayoría de los programas en expansión alcanzan este objetivo operativo.
Nivel 3: Sistema gestionado
La propia guía de estilo sigue un esquema (Markdown estructurado o XML), con control de versiones mediante versionado semántico y un registro de cambios. Cada mercado tiene su subguía, sujeta a aprobación formal.
Integrada en el TMS, la base terminológica, la lista de verificación de control de calidad y la formación de traductores. Vinculada a la formación sobre la voz de marca para nuevos lingüistas y revisores. Las disputas se resuelven a través de un camino de escalación específico, a menudo un comité de gestión de la localización.
Ideal: más de 10 mercados, industrias reguladas (médica, financiera, legal), empresas con múltiples submarcas o líneas de productos. La carga operativa es real; solo se justifica a gran escala.
Elegir el nivel adecuado
Elige el nivel según el volumen de contenido, el número de mercados y la estructura del equipo, no por ambición. Subir el nivel aporta mantenimiento y coherencia, pero también implica más gastos generales. El nivel 2 es el objetivo para la mayoría de los programas en crecimiento; el nivel 3 está reservado para aquellas empresas que pueden asumir dicho coste de mantenimiento.
Cómo crear una guía de estilo multilingüe que no quede en el olvido
Cuatro pasos. Audita y recopila información; redacta las cinco secciones; intégrala en el flujo de trabajo; y, por último, establece un proceso de mantenimiento y actualización. La primera mitad corresponde al trabajo inicial; la segunda es lo que diferencia a las guías de estilo que se usan de las que no.
Paso 1: auditar el contenido actual y recopilar información
Extrae una muestra de contenido traducido de entre tres y cinco mercados. Enumera las incoherencias recurrentes: cambios en la voz, variaciones terminológicas, desajustes de formato y errores específicos de cada mercado.
Habla con los lingüistas que hacen el trabajo; ellos detectan lo que falta porque tienen que adivinarlo cada semana. Consulta a los revisores locales sobre las correcciones que repiten seguido.
El conjunto de contribuciones abarca la marca y el contenido (responsables de la voz), la gestión de la localización (responsables del flujo de trabajo), los revisores locales (responsables del criterio específico de cada mercado) y los socios de traducción (responsables de la ejecución diaria).
Paso 2: redactar las cinco secciones
Utiliza la estructura del apartado H2 3 como punto de partida. Mantén la voz y el tono breves, con ejemplos concretos. Sé conciso con el formato: incluye la política en la guía multilingüe y los detalles de formato en las guías específicas de cada idioma.
Consulta la base terminológica en lugar de duplicar términos. Incluye de forma clara la política de adaptación al mercado y añade gestión de mantenimiento.
Comienza con el nivel 1 y avanza al nivel 2 una vez que el documento de nivel 1 lleve seis meses en uso y las carencias recurrentes estén claras.
Paso 3: integrar en el flujo de trabajo
Una guía de estilo que está en SharePoint y nunca se abre es como si no existiera. Hay cuatro aspectos clave que hay que tener en cuenta:
- Aloja la guía en nuestra herramienta SmartDesk (o tu TMS equivalente).
- Añade un enlace a la guía de estilo en los materiales de formación de traductores.
- Menciónala en cada encargo de traducción.
- Añade controles de cumplimiento a la fase de control de calidad.
Sin estos cuatro elementos, la guía no pasa de ser un simple documento. Con ellos, se convierte en infraestructura.
Paso 4: establecer un proceso de mantenimiento y actualización
Ciclo de revisión trimestral para el nivel 2 y superiores. Revisión anual completa para todos los niveles. Proceso de gestión de cambios para el nivel 3. El artículo sobre gestión de traducciones cubre los patrones de flujo de trabajo más amplios en los que se encuentra.
Distribuye los cambios a los lingüistas y revisores a través del TMS, no por correo electrónico.
Guías de estilo multilingües en la era de la IA y la traducción automática
Las guías de estilo ahora tienen que servir tanto para los traductores humanos como para flujos de trabajo de MTPE. La misma guía puede servir para ambos, pero debe incluir reglas explícitas que puedan leer las máquinas, además de las indicaciones legibles para las personas. Esta distinción es importante porque cada uno de estos públicos cometen errores de formas diferentes.
Lo que necesitan los flujos de trabajo de traducción automática y MTPE
Los motores de traducción automática y los editores de MTPE necesitan normas con las que puedan realizar comparaciones de patrones. La aplicación debe hacerse a nivel de término (la base terminológica es el componente legible por máquina). Formula las normas de formato de forma explícita, no «usa formatos de fecha lógicos», sino «usa las convenciones locales según el Anexo B». El flujo de trabajo de latraducción automática gestiona la aplicación a nivel de segmento cuando la guía de estilo está integrada de forma correcta en el TMS.
Normas de voz en ejemplos concretos con los que los editores de MTPE puedan comparar el resultado. Una indicación clara de qué tipos de contenido usan MTPE y cuáles no.
Un ejemplo de contraste. Una norma de estilo imprecisa dice: «Mantén las fechas claras y legibles para el público local». Una versión legible por máquina dice: «Formato de fecha: convención local según ISO 8601 asignada a los patrones de visualización del Anexo B. en-GB: D MMMM YYYY. de-DE: D.M.YYYY. ja-JP: YYYY年M月D日».
Tanto el motor de traducción automática como el editor de MTPE pueden procesar la segunda; ninguno de los dos puede procesar la primera. Todas las normas en una guía de estilo multilingüe pensada para flujos de trabajo de traducción automática necesitan este nivel de especificidad.
Lo que necesitan los traductores humanos
Los lingüistas humanos necesitan las mismas normas legibles por máquina, además de una parte legible para humanos que las máquinas no utilizan: normas de voz con fragmentos adaptados que pueden leer y asimilar; orientación para tomar decisiones en casos límite que las normas no cubren; contexto de la marca (uno o dos párrafos sobre quién es la empresa y a quién se dirige); y referencias a guías específicas de cada idioma para conocer los detalles de cada uno. Para tener una visión más amplia sobre IA y la estrategia de traducción, consulta nuestra opinión sobre traducción automática y ChatGPT en tu estrategia.
Cómo ayudamos a nuestros clientes a crear guías de estilo multilingües
Los principios de este artículo reflejan cómo estructuramos los proyectos de guías de estilo. Se basan en auditorías, están integrados con la base terminológica y la memoria de traducción, se alojan en nuestra herramienta SmartDesk y se gestionan con un responsable designado y una frecuencia de revisión establecida. No todos los clientes necesitan el nivel 3; la mayoría precisa de un nivel 2 bien elaborado.
Nuestro enfoque en pocas palabras:
- Empieza por el contenido que ya tienes. Las incoherencias nos indican lo que falta.
- Involucra a lingüistas y revisores locales desde el principio.
- Aumenta hasta el nivel 1 o 2, según el volumen y la cantidad de mercados.
- Incorpora la guía en el TMS para que forme parte de la infraestructura, en lugar de ser un PDF.
Nuestra herramienta SmartDesk alberga la guía junto con la base terminológica y la memoria de traducción; nuestra herramienta SmartConnect lo integra en el flujo de trabajo del CMS de origen.
Si estás definiendo un programa de guía de estilo multilingüe o quieres una segunda opinión sobre una que no se está utilizando, habla con nuestro equipo de localización. Podemos analizar juntos dónde se puede mejorar la coherencia en tu configuración actual.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una guía de estilo multilingüe y una guía de estilo de traducción?
Por lo general, son lo mismo. Los dos nombres se utilizan de manera intercambiable en la industria. «Multilingüe» hace hincapié en el alcance entre idiomas del documento; «traducción» hace hincapié en el flujo de trabajo en el que se utiliza. Son lo mismo.
¿Cuál es la diferencia entre una guía de estilo y una base terminológica?
Una guía de estilo se encarga de la voz, la gramática, el formato y la política de adaptación al mercado. Una base terminológica se encarga de los términos aprobados y prohibidos según la variante regional. Cada elemento es un trabajo distinto. La guía de estilo te dice cómo expresarte; la base terminológica te dice cómo llamar a las cosas. El H2 sobre los tres elementos explica con más detalle los límites entre cada uno de ellos.
¿Que extensión debería tener una guía de estilo multilingüe?
Depende del nivel de evolución. Nivel 1: de 10 a 20 páginas. Nivel 2: de 30 a 50 páginas con referencias cruzadas a otros documentos. Nivel 3: un sistema estructurado en lugar de un simple documento. Lo importante no es la extensión, sino la facilidad de uso. Una guía corta que se use es mejor que una larga que ni se abra.
¿Quién debería encargarse de la guía de estilo multilingüe?
Un único responsable designado, que suele ser el responsable de contenidos, el responsable de marca o el responsable de localización. Varios revisores por mercado y por disciplina. Una guía que no tenga un responsable designado no se actualizará. El bloque de gestión de mantenimiento hace explícita la responsabilidad.
¿Puede una traducción automática con IA respetar una guía de estilo?
Cada vez más, sí. A los motores de traducción automática y a las herramientas de traducción basadas en LLM se les puede proporcionar instrucciones de estilo y entradas de la base terminológica a través de plantillas de indicaciones, diccionarios personalizados o ajuste fino de los modelos. El grado de cumplimiento varía según el motor, el tipo de contenido y lo legible que sea la guía de estilo para la máquina. En la sección sobre IA y traducción automática se explica cómo hacerlo en la práctica.
¿Cómo sabes si tu guía de estilo está funcionando?
Hay dos señales operativas. Primero, baja el número de preguntas de aclaración que hacen los lingüistas durante la traducción. Una guía de estilo bien utilizada reduce esas preguntas entre un 30 % y un 50 % en los primeros dos trimestres. Segundo,el número de correcciones de revisores locales disminuye, sobretodo en lo que se refiere a la coherencia del tono, las desviaciones terminológicas y el formato. Si ninguna de estas señales cambia en los primeros seis meses tras el lanzamiento, significa que no se está consultando la guía; revisa los pasos de implementación antes de dar por hecho que el documento en sí está mal.
Fuentes
- Microsoft Writing Style Guide (public, current version). (Guía de estilo de escritura de Microsoft [pública, versión actual]).
- Google developer documentation style guide (Guía de estilo de documentación para desarrolladores de Google).
- GOV.UK style guide (Guía de estilo de GOV.UK).
- European Commission English Style Guide (Guía de estilo en inglés de la Comisión Europea [edición actual]).
- Mailchimp Content Style Guide (Guía de estilo de contenido de Mailchimp).
- W3C internationalisation best practices (Mejores prácticas de internacionalización del W3C).
- Norma ISO 17100:2015 para servicios de traducción. Requisitos para los servicios de traducción.
- Norma ISO 18587:2017: posedición humana completa de traducción automática. Requisitos.
- Certificaciones ISO 17100 e ISO 18587 de AdHoc Translations, 2025.